En las montañas de Perú, la cooperativa de tejidos de Carmen estaba
en una encrucijada. A pesar de producir hermosos textiles demandados por
compradores internacionales, la cooperativa no podía obtener un préstamo
de $1,500 para nuevos telares. Los bancos tradicionales estaban fuera de
su alcance, y los prestamistas locales cobraban intereses aplastantes.
Pero a través del crowdfunding, la cooperativa de Carmen recaudó $2,000
en solo 10 días. Hoy en día, su cooperativa emplea a 15 mujeres y
exporta a nivel mundial. Esto es más que una historia de éxito: es un
testimonio de cómo el crowdfunding está rompiendo barreras de acceso
financiero y empoderando a comunidades en todo el mundo.